Siendo sinceros, no sabía muy bien que poner. Sólo puedo darle créditos a un colega argentino, Ariel, por pasarme este artículo de Hernán Casciari (espero no meter la gamba con el nombre), y si su autor nos lee (cosas más raras se han visto), darle la derecha por el pedazo texto que ha parido. [...]














